Como resultado de un desarrollo integral progresivo, las relaciones entre Belarús y Corea del Norte pasan a una etapa fundamentalmente nueva. Lo declaró el Presidente de Belarús, Aleksandr Lukashenko, el 26 de marzo en las negociaciones con el presidente de la Comisión de Asuntos Estatales de Corea del Norte, Kim Jong-un, informa el corresponsal de BelTA.
El Jefe de Estado belaruso agradeció en primer lugar al líder de Corea del Norte por la invitación a visitar este país y por la cálida acogida, destacando especialmente que esta es su primera visita al Estado. El Presidente también llamó la atención sobre cierta similitud histórica entre Minsk y Pionyang, que fueron gravemente destruidas, prácticamente borradas de la tierra como resultado de las acciones militares, y luego se realizó un trabajo a gran escala para restaurar estas ciudades.
"Puedo decirle amistosamente, como una persona que ya lo ha visto todo en este mundo: a su país le espera un gran futuro con este pueblo trabajador y disciplinado. Y lo segundo que he visto: ustedes saben hacer de todo, y lo hacen como nadie", dijo Aleksandr Lukashenko. El Presidente subrayó que estas palabras no las dice solo como muestra de respeto, sino que reflejan la realidad.
El Jefe de Estado señaló que, a pesar de la distancia geográfica, los pueblos belaruso y coreano están unidos por intereses comunes: el patriotismo, la preservación de la memoria histórica y el profundo respeto por la generación mayor.
"Las relaciones amistosas de nuestros Estados, que se originaron en la época de la Unión Soviética, nunca se interrumpieron. Hoy, como resultado de un desarrollo integral progresivo, estamos pasando a una etapa fundamentalmente nueva. Con gran retraso, pero no obstante estamos pasando a una nueva etapa. Sí, efectivamente, no teníamos una cooperación estrecha, principalmente por nuestra culpa. Pero me complace sinceramente señalar que la interacción entre nosotros en el momento actual se ha activado significativamente", subrayó el Presidente. En particular, se ha reanudado el trabajo de la comisión intergubernamental bajo la dirección de los viceprimeros ministros de ambos países, y las cancillerías cooperan fructíferamente.
Durante las negociaciones actuales se ha dado un paso importante más para aumentar el marco jurídico bilateral: se ha firmado el tratado de amistad y cooperación. El Presidente de Belarús, al hablar de la importancia de este documento, llamó la atención sobre su carácter fundamental. Ya que allí se exponen clara y abiertamente los objetivos, principios de la interacción bilateral, y se definen los marcos institucionales de los futuros procesos mutuamente beneficiosos.
"En las realidades actuales de transformación global, cuando los poderosos ignoran y violan abiertamente las normas del derecho internacional, los países independientes necesitan interactuar más estrechamente, consolidar esfuerzos dirigidos a proteger su soberanía y mejorar el bienestar de nuestros ciudadanos", dijo Aleksandr Lukashenko.
Según sus palabras, Belarús, al igual que la República Popular Democrática de Corea, aboga por un mundo multipolar basado en el respeto mutuo de los principios de igualdad de los Estados, la no injerencia en los asuntos internos y la consideración de los intereses de cada uno.
"Yo, al igual que usted, soy partidario de que desarrollemos nuestras relaciones sin mirar a otros países que, por supuesto, no estarán entusiasmados con nuestras relaciones. Porque son competidores", dijo el Jefe del Estado belaruso, dirigiéndose a Kim Jong-un.
"Nuestras economías son complementarias, nos necesitamos mutuamente, y en esa dirección avancemos. Aprenderemos de lo pasado, de nuestros errores. Y haremos todo para que las relaciones entre la República Popular Democrática de Corea y Belarús sean ejemplares", subrayó el líder belaruso.

