Una nueva ronda de consultas sobre cuestiones de la actividad internacional de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) y la seguridad regional a nivel de viceministros de Asuntos Exteriores de los Estados miembros de la OCS se celebró el 24 de abril en Moscú, informa el corresponsal de BelTA citando al Ministerio de Asuntos Exteriores belaruso.
La delegación belarusa en el evento estuvo encabezada por el primer viceministro de Asuntos Exteriores de Belarús, Serguéi Lukashévich. Las consultas estaban dirigidas a profundizar la coordinación de política exterior de los Estados miembros de la OCS con el fin de fortalecer las posiciones internacionales de la Organización.
Se prestó especial atención al papel de la OCS en la configuración de una arquitectura de seguridad igual e indivisible en Eurasia en el contexto de los desafíos actuales en la región, así como al perfeccionamiento de los mecanismos de respuesta operativa en el marco de la Organización.
En su intervención, el primer viceministro señaló, entre otras cosas: "En la República de Belarús se sigue con profunda preocupación la evolución de la situación en el golfo Pérsico. Partimos de la base de que la agresión contra Estados soberanos e independientes es inadmisible. Particular peligro en este conflicto generan los ataques contra instalaciones de infraestructura civil, industrial y energética. Ningún objetivo puede justificar el desprecio por las vidas humanas. Las consecuencias humanitarias ya han adquirido un carácter catastrófico. Subrayamos la necesidad incondicional de proteger a la población civil de conformidad con los Convenios de Ginebra".
Serguéi Lukashévich también señaló: "Es preocupante los ataques contra las instalaciones de la infraestructura nuclear pacífica de Irán, incluida la zona de la Central Nuclear de Bushehr. Cualquier daño a estas instalaciones no solo conlleva una catástrofe local, sino también el riesgo de una contaminación radiactiva incontrolada que no reconoce fronteras estatales. La única salida sigue siendo el retorno a la vía del arreglo político-diplomático".
"En las condiciones actuales, es necesario unir esfuerzos para detener el deslizamiento de la región y del mundo hacia el abismo de una guerra a gran escala con consecuencias catastróficas, a largo plazo e impredecibles", expresó el primer viceministro de Asuntos Exteriores de Belarús.

